La cooperativa

Nacida en julio de 2013 de la fusión de Aragofar, líder en Aragón y Vascofar, principal distribuidora en País Vasco, Novaltia marcó un hito dentro del sector al ser la primera experiencia de éxito de una fusión entre distribuidoras farmacéuticas en España.

200 trabajadores en 4 centros logísticos- Zaragoza, Zaratamo (Bilbao), Vitoria y Calatayud- atienden a más de 1.000 socios gracias a la fuerte implantación regional; más del 74% en Aragón y en torno al 30% en Bizkaia y Álava.

1. Los orígenes

Historia de Aragofar, Cooperativa Farmacéutica Aragonesa

Historia de Vascofar, Cooperativa Farmacéutica Vascongada

 

Historia de Aragofar

Por Ana María Lagunas, Presidenta de Aragofar (1988-2007)

Desde mi punto de vista ha habido tres etapas en Aragofar claramente diferenciadas y coincidentes, más o menos, con las tres sedes sociales que hemos tenido: Inicio en San Vicente de Paúl, expansión en Tenor Gayarre y tecnificación en la Ciudad del Transporte.

La etapa inicial fue complicada: Aragofar nace en el año 1967 como Hermandad farmacéutica, dentro de una corriente cooperativista en todo el sector. Se compra entonces una empresa con almacén en la calle San Vicente de Paúl de Zaragoza, en unos locales subarrendados de menos de 600 m2. La buena fe de los compradores se ve sorprendida por una situación patrimonial desastrosa: treinta millones de pesetas en letras de colusión y una diferencia en el neto patrimonial real de cincuenta y cinco millones de pesetas. La empresa tenía una cuota de mercado del 8% y compartía competencia con otros cuatro distribuidores en Zaragoza (Plaza Caldeiro, Juste, Jiménez y Safa). En el año 1971, tras descubrirse esta situación y ante la posible desaparición de la entidad, interviene el Presidente de Acofar Cooperativa de Crédito, Felipe Vitores.

  

 

Se renueva la junta rectora entrando como Presidente Antonio Loste y como Secretaria Pilar Manso. En febrero de 1972 se incorpora como gerente Honorio Gómez, que continuará en el cargo hasta su jubilación en diciembre de 2007. Felipe, Antonio, Pilar y Honorio, junto con una valiente y decidida junta rectora, pusieron los mimbres de lo que llegó a ser Aragofar.

A partir de 1973, mi trayectoria profesional se une a la de la cooperativa y no se separará hasta la venta de mi farmacia: vocal tercera hasta 1978, secretaria del Consejo hasta 1986; interventora hasta 1988 y Presidenta desde 1988 hasta el año 2007.

Aragofar fue creciendo en socios y en confianza y, consecuentemente, amplía su área de mercado, lo que propicia que en 1980 adquiera en propiedad un nuevo almacén de 5.000 m2 en la calle Tenor Gayarre de Zaragoza.

Con la nueva estructura, se inicia la etapa de expansión, aprovechando unos años de relativa estabilidad en el sector. A partir de 1982 cierran los almacenes de Plaza, Juste y Jiménez y el sentimiento cooperativista de los socios es cada vez mayor. En 1989 se empiezan a incorporar los distintos miembros del actual equipo directivo. Se dota a Aragofar de nuevos servicios, se incrementan ventas y beneficios repercutiéndolos, como siempre, en los socios.

En al año 1999 se empieza a construir en una parcela en la Ciudad del Transporte una nave de 18.500 m2. En septiembre del año 2000, se realiza el traslado a las nuevas instalaciones que fueron inauguradas en junio de 2001 por la entonces Presidenta del Congreso de los Diputados Dña. Luisa Fernanda Rudi.

 

 

Comenzó así la etapa de innovación tecnológica dotando entonces a la cooperativa con los últimos avances en informática y robotización, indispensables para afrontar el futuro con garantías.

En noviembre de 2005, Aragofar recibe el certificado de su sistema integrado de calidad (ISO 9001) y de Medio Ambiente (ISO 14001) y en el 2006 es galardonada con el Premio Pilot a la excelencia logística, en la modalidad de grandes empresas, reconociendo así su liderazgo tecnológico.

En abril de 2007, traspaso mi Oficina de Farmacia y ceso como Presidenta de Aragofar. Tras las elecciones en la Asamblea General, mi compañero y amigo Manolo Espuny me sucede en el cargo.

A lo largo de estos años he aprendido que la marcha de una cooperativa no depende sólo de sus dirigentes y empleados, sino de la cooperación, entusiasmo y entrega de todos los socios copropietarios. Y tengo que decir con orgullo que he encontrado los mejores compañeros de viaje que uno puede desear.

Gracias a todos por llevar a la cooperativa donde está hoy; Gracias por seguir apoyándola en el futuro y mantener así el actual modelo de farmacia y gracias por haberme permitido conocer desde dentro el mundo cooperativo.

Ana María Lagunas, Presidenta de Aragofar (1988-2007)

 

Historia de Vascofar

La historia de Vascofar, recogida en 1999 por el Consejo Rector cuando la cooperativa cumplió 50 años, está destinada a quienes hace ya ahora más de medio siglo supieron ver el futuro, quisieron mejorar el presente e hicieron agrupación común de sus saberes, experiencias y esfuerzos para que las oficinas de farmacia tuvieran en su Cooperativa Vascongada-Vascofar-, una casa común que les proporcionara cohesión, fuerza, representatividad… en definitiva, servicio y eficacia para una mejor defensa de sus intereses individuales en clave de solidaridad y cooperativismo. Y a todos aquellos trabajadores que hicieron posible con su dedicación y esfuerzo que se cumpliera el sueño de los primeros farmacéuticos que apostaron por un cooperativismo que mantiene hoy en día intactas los principios fundacionales.

1999. Consejo Rector
  • Presidenta Dña. Ángela García Docio
  • Vicepresidente D. F. Javier Ojanguren Madarieta
  • Secretaria Dña. Rosario Echeverría San José
  • Tesorero D. Luis María Domínguez Salaverría
  • Vocal 1º D. Alvaro Sarmiento Elias
  • Vocal 2º Dña. Carmen Pilarte Pilarte
  • Vocal 3º D. Javier Saenz de Buruaga
  • Vocal 4º D. Juan A. Uriarte Goiricelaya
  • Vocal 5º Dña. Carmen Narvarte Borreda
  • Vocal 6º Dña. M. Cruz Carrascal Berrueta
  • Interventor de cuentas D. Angel Ruiz Tello
  • Interventor de cuentas D. José Ignacio Peña García
  • Interventora de cuentas Dña. M. Carmen Arrazola Arrien

 

Nacimiento e historia de Vascofar

Las alegrías y satisfacciones que en estas fechas estamos viviendo no deben impedir el que recordemos el clima contrario, reaccionario en algunos, que rodeó el nacimiento de nuestra cooperativa.

Los almacenistas de drogas, que monopolizaban en los años 40 del siglo pasado la intermediación con criterios meramente especulativos, recurrieron hasta el Tribunal Supremo contra la Resolución de la Administración que aprobó la constitución y puesta en actividad de la Cooperativa Farmacéutica de Bilbao. El Tribunal Supremo les negó la razón.

Todavía tuvieron que transcurrir casi 10 años más de contiendas judiciales, acompañadas de mucha labor en despachos ministeriales, para que se consiguiera la paz, con el explícito reconocimiento de que las cooperativas se desenvolvían en un marco de absoluta legalidad.

Añadiendo a ello la evidencia de que se realizaba una labor solidaria, carente de lucro y, en cualquier caso, encaminada al beneficio de la sociedad, no es de extrañar que, de forma imparable se fueran creando más y más cooperativas a lo largo y ancho del territorio nacional.

En todo caso, y ‘contra viento y marea’, en 1949 nacía Vascofar gracias al arrojo, a la clarividencia de unos cuantos compañeros farmacéuticos que interpretaron el sentir general del colectivo de que solos y desunidos no podían seguir, no tenían presente y mucho menos futuro. Con ello se acabó el ‘estar bajo la bota’ de almacenistas que actuaban en su interés y a su capricho.

Años de consolidación, de adquirir oficio y generar confianza y espíritu de servicios y solidaridad, los que transcurrieron desde la década de los 50 a los 90.

 

Ya desde el inicio de los 90 se pudo advertir que algo estaba comenzando a cambiar en nuestro mundo cooperativo. Las ‘fronteras’ interiores se empezaron a venir abajo a consecuencia de la penetración de otros almacenes tanto nacionales como pertenecientes a otros países europeos. Nuevas normas en materia de dispensación y distribución de medicamentos, fusiones de laboratorios farmacéuticos… contribuyeron también a que esa paz que se había alcanzado en los 50 fuera sustituida por ‘guerrillas’, inquietudes, inseguridad…, necesidad de ‘juntar cabezas’ para planificar acciones encaminadas a conseguir objetivos de supervivencia.

Participamos activamente en la constitución e impulso de una gran central de compras de ámbito nacional –Edifa- que nos supuso optimizar las compras. A través de ella nos pudimos introducir en el campo de los OTC Genéricos y Genéricos de prescripción, como apuesta de futuro que nos obligaba a tener visión y decisión de medio-largo plazo. Robotizamos nuestros almacenes, las incorporación de nuevas tecnológicas no para…

Con los socios vamos a muerte porque tenemos ‘buena química’, la que hemos conseguido después de más de 50 años de vida en común. El popular dicho ‘los experimentos, con gaseosa’, bien podría aplicarse al momento que vivimos ante la llegada de los ‘ajenos’.

Nuestra común historia está muy lejos de cerrarse.

 

Expansión y crecimiento 

Tiempos heroicos aquellos de 1949 a 1961 en los que había que aprovechar ¡de qué forma! Aquellos 285m2 que alquilamos en el número 13 de la Calle General Concha, para recibir, almacenar, preparar pedidos, administrar… Con el entusiasmo de los aprendices y la seriedad de los veteranos. ¡Comenzábamos nuestra andadura aunque fuera con apreturas y austeridad!

Por citar un ejemplo, para financiar el pago de las mercaderías y los gastos generales – incluidos los de personal - la primera junta rectora y algunos socios fundadores tuvieron que solicitar un crédito personal de 25.000 pesetas ¡una cifra importante en aquel momento a través de la Caja de Ahorros Municipal de Bilbao.

 

La primera Junta Rectora
  • Presidente D. Victoriano Miguelez Penas
  • Secretario D. Felipe Vitores Puras
  • Tesorero D. Honorato Gómez Izarduy
  • Vocal 1º D. Jesús Eguileor Llandera
  • Vocal 2º D. Tiburcio Ellacuría Beascoechea
  • Vocal 3º D. Martín Egurrola Zuloaga
Consejo de Vigilancia
  • D. Víctor Llorente Balanzategui
  • D. José Uriarte Zuloaga
  • D. Manuel García Otero

El traslado a Particular de Costa 8-10 a finales de 1961, ampliado después al 12 y 14, supuso pasar a ‘respirar’ mejor ya que los casi 1500m2 que al final de 1965 ocupamos tras unos iniciales 700 m2, constituían casi un lujo puesto que nos permitía salir del agobio y la estrechez anteriores.

En Zaratamo, ubicación actual, disfrutamos desde enero de 1975 en propiedad de 10.000m2 construidos, entre almacén y oficinas, y en este emplazamiento tenemos espacio para desenvolvernos con plena comodidad.

La primera expansión geográfica se produjo en 1979 cuando Vascofar compró un almacén de 806m2 en la calle Monseñor Estenaga de Vitoria, entonces el extrarradio, hoy pleno centro de la capital alavesa.

Partimos entonces de unos 40 socios, servicio 3 veces a la semana por razones de coste y una cuota de mercado del 5% en este territorio. D. Benito Ormazábal, farmacéutico de reconocido prestigio y empuje lideró a un grupo de compañeros alaveses y Vascofar hizo realidad sus deseos de contar con un almacén cooperativo con visión de futuro.

Hoy, en 1999, cuando han pasado ya 20 años, se ha duplicado el número de socios y se ha quintuplicado la cuota de mercado inicial.

La segunda expansión se sitúa en 1987 con la integración dentro de Vascofar de CO.FA.SA (Colegiados Farmacéuticos Alaveses SA).

Ese mismo año y en el siguiente, 1988, Vascofar amplía y diversifica su implantación en el mercado de los productos de comercialización farmacéutica a la par que favorece la gestión de sus socios en un importante aspecto de esta.

Nos referimos en primer lugar a la integración de la gestión de Alorva -Almacén Ortopédico Vascongado- en la operativa funcional y dirección de Vascofar. Además de una mejora real en su gestión global, se pasó de 400 a 8.000 en el número de referencias de artículos de parafarmacia y ortopedia a disposición del socio.

En 1989 se da un paso más en la mejora del servicio con la centralización de las devoluciones en FEDECO, antigua sociedad dedicada a la comercialización de productos de droguería, cuya función directiva se llevó a cabo desde Vascofar.

Las cooperativas asociadas en Alorva y, por tanto, sus socios, se beneficiaban de una gestión más ágil y más positiva económicamente en un campo tan espinoso como es el de las devoluciones.

Y desde entonces hasta ahora, la cooperativa ha trabajado y trabaja pensando en cómo progresar en eficiencia manteniendo la irrenunciable identidad cooperativista.

El aspecto actual de las instalaciones constituye el mejor homenaje a quienes con esfuerzo, de uno u otro tipo, consiguieron resucitar lo que durante unos cuantos días careció de vida.

 

De la regla de cálculo a la robótica, pasando por la informática

La operativa desarrollada en el primer emplazamiento de la cooperativa en los años 50 –locales de la Calle General Concha- era muy primitiva como no es difícil de imaginar.

La preparación de pedidos se efectuaba a base de circular los trabajadores del almacén ‘cesta en brazo’ por las estanterías cumplimentando lo que las hojas de pedido, manuscritas, reflejaban. Por supuesto que la administración se asentaba sobre el cálculo de los albaranes por medio de máquinas de manivela, capaces de realizar las 4 operaciones ‘a velocidad de tortuga’, y se reflejaba documentalmente a través de máquinas de escribir con teclado e impresión lento y deficiente, agudizado el problema por la calidad de las copias generadas por los calcos de la época.

A comienzos de la década de los 60, ya ubicados en la calle Particular Costa, Vascofar entró en el mundo de las nuevas tecnologías adquiriendo unas máquinas de fabricación italiana de la casa Gispert llamadas ‘Tetractis’ que hasta 1970 posibilitaron llevar adelante las funciones administrativas con mayor rapidez y eficacia.

Mientras, en el almacén la preparación de pedidos seguía realizándose como en los comienzos de la cooperativa.

Entre los años 1970 y 1987 es cuando se producen cambios en clave de perfeccionamiento con la incorporación de la informática en la operativa diaria.

A partir de 1975, ya en las instalaciones de Zaratamo, la puesta de pedidos en almacén se vio auxiliada por métodos de base tecnológica, como la cinta transportadora, que disminuyó y facilitó la circulación de las mercancías.

En 1998 Vascofar se integra en la programación y operativa desarrollada por CCS (Centro de Cálculo de Sabadell) para 8 cooperativas farmacéuticas con un sistema unificado para la adaptación de los programas al euro y al cambio de milenio.

Lentamente se inició el proceso de cambio en cuanto a la formalización de pedidos imponiéndose paulatinamente la utilización de terminales.

Y desde entonces hasta nuestros días, la incorporación de robots ha permitido automatizar el almacén hasta un 70% potenciando la rapidez y eficacia en la preparación de pedidos trasladando la apuesta de una cooperativa con vocación de futuro.

 

 

Eso sí, siempre con el socio farmacéutico en el centro de la actividad, con el espíritu cooperativo con el que en 1949 nacía Vascofar.

 

Inundaciones de 1983

El 26 de agosto de 1983 más de un centenar de localidades vascas fueron declaradas zona catastrófica, después de que unas incesantes lluvias anegasen toda EuskalHerria y las inundaciones arrasasen con todo. Y cuando decimos todo es que fue todo.

Se trata de un episodio de la historia de la cooperativa que estuvo a punto de lograr lo que ni los ataques contrarios a nuestra constitución pudieron conseguir: borrar a Vascofar de la faz de la tierra, engullida por las aguas y los barros.

Se agotaron los calificativos para reflejar las consecuencias de tales inundaciones. Levantar esas ruinas, tras desescombrar y limpiar cientos de toneladas de barro y piedras, fue tarea de titanes. Un capítulo de nuestra historia que cuenta con un listado inmenso de alabanzas y agradecimientos. Ayudas físicas de los empleados y de otras instituciones –tanto de socios como de algunas entidades bancarias- cuya generosidad resultó vital para esa situación… Un esfuerzo físico acompañado y reforzado por un espíritu del bloque directivo y rector que transmitía fuerza, tesón, decisión de que había que renacer ‘contra viento y marea’ para continuar la obra cooperativa iniciada 34 años antes.

Ahí queda el testimonio. La experiencia vivida nos fortaleció y preparó para enfrentarnos a nuevos problemas, de distinta naturaleza, pero, en todo caso, duros y complicados.

 

2. A qué nos dedicamos

Cumplimos una misión sanitaria imprescindible, pero tremendamente compleja, al hacer llegar a las farmacias asociadas prácticamente todas las referencias existentes, más de 30.0000, de 600 laboratorios nacionales y multinacionales. Y lo hacemos de la manera más eficiente asegurando la rápida entrega de todos los medicamentos a las farmacias, incluso las más alejadas, en el mínimo tiempo y al menor coste..

 

3. Cómo trabajamos

Un sistema automático se encarga de la gestión de los pedidos garantizando el perfecto estado y la adecuada conservación de todos los productos. Hasta cinco tipos diferentes de robots participan en un procedimiento ágil y optimizado supervisado por farmacéuticos, desde su origen en el laboratorio hasta su dispensación en la farmacia..

Un innovador sistema logístico que nos convierte en un referente del sector tanto a nivel nacional como internacional.

El trabajo se completa con una flota de vehículos de transporte que diariamente recorren 14.000 Km en 70 rutas de reparto.

Todo ello hace que seamos una empresa modelo del sector, tanto por nuestra avanzada tecnología, como por la organización.